Índice

tornar a l'índex

anar a Flors de Bach

Índex

suggeriments i comentaris

Escoltar música

Vitamines i Minerals
Antioxidants
Sistema Digestiu
Productes més venuts
Beguda Ecològica de Espelta
Propolis
Cioccolini Galetes sense gluten.
Hamburguesa de tofu i algues
Quinoa Bio
Sucre de Canya
Crackers d'Espelta amb Sèsam Bio
Müsli Fruit
El kamut i La Espelta

anar a l'Espelta anar a El kamut

Vitamines i Minerals

Línea Corporal Welleda

anar a Corporal Welleda

La Mel i el Propolis
La Mel i el Propolis
Alimentació natural i bio
anar a Alimentació natural i bio
Comptador de visites

Ens han visitat

Proveïdors


Guia restaurants

 

 

 

OLIVE

 

OLEA EUROPACEA

OLIVO

 

 



Descripción


El Olivo es nativo de tierras cálidas de la zona del Mediterráneo. Actualmente esta esencia se prepara en los olivares de España. El Dr. Bach la hizo por primera vez en Italia.
El Olivo es un árbol fuerte, añoso y lento en su crecimiento, pero hasta cuando envejece y se curva sigue dando frutos. Cuando muere o es talado, de sus viejas raíces nacen ramas frescas que dan lugar a un nuevo árbol. El Olivo fue sobreviviente del diluvio universal cuando Noé envió la última paloma y ésta regresó con una vara de olivo. Este hecho puede ser interpretado como el descenso de las aguas del invierno a causa del sol primaveral.


Crece silvestre en lugares secos y rocosos. Cada inflorescencia da flores blancas y pequeñas y cada una de ellas tiene dos estambres amarillos. Su fruto es de uso alimenticio y produce aceite para la cocina y prácticas médicas.
En Grecia, vulgarmente llamado acebuche, cuando ocurría una gran escasez se solían tallar en madera de Olivo las imágenes de las fuerzas femeninas, generalmente Artemisa, para que la tierra volviera a dar frutos.
Existe una leyenda mitológica que señala que Hércules llevó desde Tebas (Egipto) o Libia la abundancia de los olivos silvestres a Grecia y con ese motivo se celebró una carrera pedestre realizada por los hermanos Dáctilos, que luego de la ella durmieron y repararon sus fuerzas acostados sobre montones de hojas frescas de olivo.


En otros textos, Hércules aparece llevando por primera vez a Atenas este árbol para la diosa Atenea, bajo el nombre de Peonia, que es una flor silvestre mediterránea que brota solamente en el solsticio de primavera y se desprende rápidamente de sus pétalos. Esta esencia está representada por el arquetipo de “la Rege~wración”. Fue justamente en el monte de los Olivos donde Jesús fue a refugiarse la noche en que fue arrestado y donde pudo renovar sus fuerzas, mientras sus acompañantes apartados de él se quedaron dormidos por la fatiga.
Una singular atribución de este árbol consistía en la de ser símbolo de la fecundidad; por ello, las mujeres llevaban una corona de olivo en sus cabezas. Inclusive en los rituales de la muerte del rey del año, en los pueblos agricultores, la reina llevaba puesta esta corona en el ritual, como emblema conjuratorio dc la infertilidad.


Relación Botánica


Es un árbol de porte extendido y de lento desarrollo, muy resistente y muy longevo. Las hojas, estrechas y oblongas, son de color verde grisáceo en el haz y plateada en el envés. Las flores son diminutas, aromáticas y blancas. Aparecen en racimos a finales del verano


Observaciones psicoterapéuticas


El síndrome «olivo» es el resultado de una sobrecarga (por lo general crónica). En caso de constitución débil (predisposición «olivo») es suficiente con una carga reducida para provocar ese estado, que normalmente requeriría unas circunstan­cias graves. Un organismo sano puede hacer frente sin problemas al estrés co­tidiano. Moviliza sus reservas y se pone en un estado general de tensión que le permite reaccionar con eficacia y a la mayor velocidad posible. En esta fase de «lu­cha» (asignada al sistema simpático) las funciones de desintoxicación y regenera­ción están reducidas. No vuelven a actuar correctamente hasta que no se ha re­suelto el problema o se ha alcanzado la meta, pasando entonces el organismo a la fase de relajación (correspondiente al sistema parasimpático). Todo el mundo conoce el abatimiento o el cansancio que se producen en cuanto que se pasa el estrés. Si éste fue muy intenso (por ejemplo a causa de una sobrecarga duradera o de enfermedades graves), la fase de relajación se reduce mucho o incluso se convierte en un estado «olivo».


Este riesgo existe en particular cuando las reservas movilizadas son pequeñas, es decir, en las personas cuya capacidad de trabajo o fuerza vital se encuentra re­ducida por un daño genético, enfermedades o condiciones de vida desfavorables, pero sobre todo por una situación familiar desgraciada.


El conflicto generacional en que los padres intentan reprimir la competencia creciente de sus hijos, la madre con la hija y el padre con el hijo, desempeña a este respecto un papel esencial. Los hijos de igual sexo son, desde el punto de vista biológico, los «enemigos» de sus padres, y a medida que se vuelven más fuertes no sólo compiten con ellos por el espacio vital sino también por la pare­ja, algo que se manifiesta en los conocidos celos del hijo hacia el padre y de la hija a la madre.


En esta lucha instintiva, los que crecen van desarrollando normalmente la fuerza para conseguir una existencia autónoma; se vuelven independientes o ex­pulsan a sus padres de su territorio. Si no lo consiguen, quedan para siempre con un cierto grado de inmadurez y dependencia de sus padres. Esto se percibe, en­tre otras cosas, en una sexualidad trastornada, una postura corporal flácida, temor, subdesarrollo físico y psíquico o debilidad general.


A partir de esta base surge a menudo la constitución de tipo «olivo» (así como la de los tipos «centaura menor» y «alerce») con su permanente debilidad oculta o manifiesta. Aunque muchas veces una persona así de tipo «olivo», cuando que­da apartada en un ambiente extraño o si mueren sus padres se desarrolla enton­ces para dar una personalidad vigorosa y vital, por lo general queda durante toda su vida a la sombra de sus poderosos padres o personas de referencia. Sólo una psicoterapia profunda y que llegue hasta las raíces de su autoconocimiento le po­dría liberar y volver a poner en marcha el proceso interrumpido de fortaleci­miento y debilitación.
Quien conoce por propia experiencia el estado de «olivo», si no puede supe­rarlo debería desarrollar al menos un especial cuidado con respecto a lo que pre­supone. El menor signo de agotamiento deberá tomarse como un aviso. Cuando las personas de tipo «olivo» andan con cuidado con sus puntos débiles, suelen so­brevivir mucho mejor en la lucha por la vida que sus competidores más fuertes.
Las debilidades de tipo «olivo» suelen ser (junto a enfermedades físicas) conse­cuencia de una sobrecarga psíquica por preocupaciones, temores o expectativas negativas, por circunstancias insatisfactorias de la vida o por la renuncia per­manente a necesidades importantes. Por ese motivo, la persona «olivo» típica re­quiere casi siempre un saneamiento fundamental de su vida, que elimine las car­gas constantes y ponga fin a la autorrepresión.


En los casos agudos de debilidad habría que considerar que son biológica­mente lógicos y que pueden representar una fase de recuperación subsiguiente a un estrés. El organismo se agencia la tranquilidad necesaria para la regeneración y la desintoxicación, «retirando de la circulación» a la persona afectada. Por esa ra­zón es un error querer restaurar de inmediato las fuerzas después de una grave enfermedad o de cargas psíquicas extraordinarias; los tratamientos estimulantes perturban al cuerno en su vital regeneración, de modo que no puede recuperarse correctamente. Lo mejor, salvo naturalmente en casos amenazantes para la vida, es dejar que la naturaleza siga su ritmo y que el organismo vuelva a estar activo cuando haya finalizado la curación. Los animales enseñan el modo de actuar co­rrecto: cuando están enfermos se esconden y esperan hasta volver a estar sanos.

                            
Descripción del estado:    
Cansancio intenso hasta el punto del agotamiento físico, que repercute también en lo mental.


Verbalizaciones frecuentes:


“Me siento como si me hubieran apaleado”, “Primero tuve que cuidar a mi madre enferma. Saqué fuerzas de donde pude. Ahora ella está bien y yo he caído”, “Estoy tan cansada que podría hasta llorar. No puedo más”, “Parpadear es demasiado esfuerzo para mí”, “No puedo parar de dormir”, “El cuerpo no me responde. De cabeza ando bien, pero no tengo fuerzas ni para hacer lo que más me gusta”, “Ni con todo el oro del mundo me sacan ahora de mi casa”.
Para los que han sufrido mucho, fisica y mentalmente y estan tan agotados y cansados que se sienten sin fuerzas para hacer el mas minimo esfuerzo.


Para recordar: Agotamiento fisico y mental.


Estado transformado:  Regeneracion, fortaleza.


síntomas asociados: convalecencias, crisis de locura, epilepsia, exceso de trabajo, enfermedades crónicas, sobreentrenamiento, contracturas generalizadas, depresión, dolores erráticos, inapetencia.


claves sintomáticas: AGOTAMIENTO MENTAL Y PSÍQUICO


Combinaciones frecuentes con otros remedios


Alerce (6/30): dudas sobre uno mismo por agotamiento.
Aulaga (7/30): desesperanza por agotamiento.
Castaño rojo (13/30): preocupaciones desmoralizadoras.
Clemátide (17/30): somnolencia, ausencias, alucinaciones o desmayo por agotamiento.
Escaramujo (18/30): falta de impulso por agotamiento.
Genciana (20/30): agotado y desanimado.
Leche de gallina (24/30) : falta de fuerza espiritual de resistencia debido a agotamiento.
Madreselva (25/30): huida al pasado por agotamiento.
Mímulo (27/30): asustado y agotado.
Mostaza silvestre (28/30): depresión por agotamiento o agotamiento con depresión.
Nogal (29/30): influenciabilidad por agotamiento.
Olmo (30/31): grave agotamiento físico y espiritual.
Pino albar (30/32): complejos de culpabilidad desmoralizadores.
Violeta de agua (30/38): insociabilidad por agotamiento.

Productes per a Celíacs

anar a Productes per a Celíacs

El món del Te

anar a El món del Te

Hamburgueses Vegetals

anar a Hamburgueses Vegetals

Sucs i Begudes

anar a Sucs i Begudes

Enllaços

Herbes Medicinals

Anar a Herbes Medicinals

 

 

anar a El kamut anar a l'Espelta