Índice

tornar a l'índex

anar a Flors de Bach

Índex

suggeriments i comentaris

Escoltar música

Vitamines i Minerals
Antioxidants
Sistema Digestiu
Productes més venuts
Beguda Ecològica de Espelta
Propolis
Cioccolini Galetes sense gluten.
Hamburguesa de tofu i algues
Quinoa Bio
Sucre de Canya
Crackers d'Espelta amb Sèsam Bio
Müsli Fruit
El kamut i La Espelta

anar a l'Espelta anar a El kamut

Vitamines i Minerals

Línea Corporal Welleda

anar a Corporal Welleda

La Mel i el Propolis
La Mel i el Propolis
Alimentació natural i bio
anar a Alimentació natural i bio
Comptador de visites

Ens han visitat

Proveïdors


Guia restaurants

 


CHESTNUT BUD

 

AESCULUS HIPPOCASTANUM

BROTE DE CASTAÑO

 

 

 

Descripción


El Chestnut Bud o Horse Chestnut es la misma planta con la cual se prepara el White Chestnut. Lo que difiere es la etapa de crecimiento en la cual se realiza. La esencia White Chestnut está hecha durante la floración, en el momento cúspide del ciclo anual, en cambio Chestnut Bud se hace en el momento del brote, cuando el árbol requiere de todas sus fuerzas.
El Horse Chestnut es nativo de Turquía y del sudeste de Europa. Se aclimató en Inglaterra a principios del siglo XVII y se expandió muy fácilmente en el todo el Reino Unido, prefiriendo los lugares de mucha luz y espaciosos, así como los suelos ricos.
Este árbol suele ser de los primeros en adquirir el color dorado en el otoño y su madera es aun utilizada en tornería y la fabricación de ciertos utensilios de cocina. Sin embargo, originalmente era usado con fines decorativos en avenidas y parques.
Los Turcos de Asia Central, cuando un chico tenía dificultades en aprender o un madurar muy lento, le daban de comer la lengua de ciertos pájaros adobados con brotes de castaño.


Relación Botánica
Ver White Chestnut.

Descripción del estado:


Tendencia a repetir siempre los mismos errores por no aprender de la propia experiencia. Apuro, ansiedad, superficialidad. Problemas en el aprendizaje. Personalidades muy aceleradas y poco reflexivas.

Verbalizaciones frecuentes:


“Ya sé que aquello no estuvo bien, pero lo volvería a hacer exactamente igual de nuevo”, “No sé qué me pasa con las parejas que elijo, siempre acabo igual”, “Siempre, cuando llego a un punto en los negocios, fracaso y no logro darme cuenta de en qué me equivoco”, “Me dicen que no presto atención, pero lo que pasa es que mi pensamiento va tan rápido que yo ya estoy en otra cosa”, “No me fijo en lo que pasó, siempre vuelvo a intentarlo”, “Me resulta difícil aprender cosas nuevas”, “Siempre vuelvo a hacer lo mismo, y eso que prometí que esta vez sería la última”.


Observaciones psicoterapéuticas


La insuficiente capacidad de aprendizaje de las personas de tipo «brote de cas­taño» viene condicionada, principalmente, por la estructura de su espíritu, que hace hincapié en los sentimientos y toma en sí misma los puntos de referencia. En realidad sólo se interesa por aquello que le emocione personalmente, que co­rresponda a sus dotes individuales o que satisfaga su estado de ánimo. Los co­nocimientos teóricos o los hechos impersonales, en general, no le dicen nada y le resultan anodinos, de modo que en buena medida los ignora. Le resulta difícil ocuparse de algo con lo que no mantenga una relación especial. Por eso es por lo que su escasa capacidad de aprendizaje no es en el fondo enfermiza sino úni­camente un carácter exagerado de su personalidad.


Aprender es, sobre todo, un proceso subjetivo. Significa que retenemos lo que nos parece importante y dejamos a un lado todas las restantes informaciones, impresiones y conocimientos que llegan a nuestra mente. De este modo se am­plia nuestra conciencia. De ahí que el «material didáctico» ideal sea aquello que nos parece importante y que afecte también a nuestros sentimientos. Unos cono­cimientos teóricos que carezcan de vida y de sentido, que deban aprenderse a fuerza de repetirlos y de memorizar, están indicados, por el contrario, a lo sumo para una actividad mecánica y ajena al espíritu, pero por lo demás son perjudi­ciales al impulsar una vida pobre en impulsos y sentimientos.
La persona de tipo «brote de castaño» aprende en principio de la forma co­rrecta, porque sólo asimila lo que le afecta e interesa personalmente. Su problema radica en que por encima del interés que siente hacia un tema concreto, apenas le dedica la suficiente atención al resto, que forma también parte de su vida. La causa consiste a menudo en haber crecido en un medio intelectualmente muy es­trecho, por lo que sólo ha podido desarrollar un espíritu unilateral y superficial, o bien que determinados temas hayan ido asociados a vivencias desagradables. Esto se produce sobre todo entre los niños; las materias se las enseñan muchas veces profesores antipáticos o un fracaso frustrante les ha dañado tanto que su psique se cierra automáticamente para no volver a recordarlo. El aprendizaje debe ser divertido para que tenga un sentido y logre el éxito buscado. Lo que dis­gusta es rechazado de modo inconsciente y sólo puede «asimilarse» —si es que lle­ga a conseguirse— en contra de la resistencia interior y sin un verdadero éxito.


Por consiguiente, lo que pretende básicamente el tratamiento del síndrome «brote de castaño» es ampliar la apertura intelectual e incrementar la atención general. Habría que intentar borrar los recuerdos emocionales que bloquean la ca­pacidad receptiva o anularlos con ayuda de una vivencia satisfactoria, como por ejemplo un éxito. Los niños que no progresan en sus tareas escolares, muchas veces todo lo que necesitan es un cambio de materias, del método de enseñan­za, del profesor o de la escuela, para poder volver a percibir con alegría y apren­der; y los adultos que no tienen éxito en su trabajo o que se enfrentan siempre a los mismos problemas, deberían preguntarse si no hay nada que sea más intere­sante para ellos o si les convienen las circunstancias bajo las que viven.


Para recordar: No aprende de la experiencia, falta de observación. Recae en los mismos errores.


Estado transformado: Comprension, tolerancia.


Organos afectados: OJOS, CABEZA, EXTREMIDADES, BOCA Y GARGANTA, CORTEZA CEREBRAL


síntomas asociados:


problemas de aprendizaje, retardos, dislexia, falta de sincronización interhemisférica, repetición de errores,
desinterés, dubitación, falta de madurez psíquica, ingenuidad, poca retención, histeria.


claves sintomáticas: FALTA DE OBSERVACIÓN, REPETICIÓN DE ERRORES.


Combinaciones frecuentes con otros remedios


Agrimonia (3/10): insuficiencia en el aprendizaje o inmadurez por huir de los problemas.
Avena silvestre (8/10): ausencia de una idea de la vida por falta de atención.
Castaño blanco (10/11): falta de atención por ideas coercitivas.
Ceratostigma (10/16): desconcierto por falta de atención.
Clemátide (10/17): falta de atención soñando despiertos.
Escaramujo (10/18): sin prestar atención y resignado.
Escleranto (10/19): aprendizaje insuficiente por distracción.
Genciana (10/20): poca atención que conduce a reincidencias.
Madreselva (10/25): falta de atención por sueños de nostalgia.
Violeta de agua (10/38): reserva intelectual.

 


 

Productes per a Celíacs

anar a Productes per a Celíacs

El món del Te

anar a El món del Te

Hamburgueses Vegetals

anar a Hamburgueses Vegetals

Sucs i Begudes

anar a Sucs i Begudes

Enllaços

Herbes Medicinals

Anar a Herbes Medicinals

 

 

 

anar a El kamut anar a l'Espelta